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Aprender a convivir: inteligencia emocional, social y educación en valores

Dr. Xavier Melgarejo con algunos sus estudiantes del Colegio Claret (Barcelona)


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Gracias Xavier Melgarejo

Portada del libro Gracias, Finlandia de Xavier Melgarejo

Portada del libro Gracias, Finlandia del Dr. Xavier Melgarejo

         Hoy quiero recordar a un colega de profesión que ha fallecido recientemente y al que le tenía aprecio, agradecimiento y admiración. Algunos de Uds lo habrán leído, pues Xavier Melgarejo era el mayor experto y divulgador en toda España del sistema educativo finlandés y un estudioso, desde la teoría y la práctica, de nuestro sistema educativo. Autor del libro “Gracias, Finlandia” del que ya hay nueve ediciones, Xavier era Psicólogo Educativo, Doctor en Pedagogía, experto en dirección de centros escolares y fue durante más de treinta años el Orientador del Colegio Claret de Barcelona, del que también fue su director durante casi diez años.

         Xavier Melgarejo conocía a cada alumno y cada alumna y era capaz de ver lo positivo que tenían y hacérselo ver a sus familias. Siempre estaba dispuesto a hacerme un hueco en su agenda y desde que conoció nuestro programa de Competencia Personal y Social, creado por el Dr. Manuel Segura, fue un entusiasta del mismo y lo aplicó en las aulas de su centro hasta casi el último año de su vida. Me ayudó mucho en mi tesis doctoral y me abrió las puertas de su centro y de sus aulas y tuve la oportunidad de aplicar nuestro programa Ser Persona y Relacionarse (M. Segura, Edt. Narcea) con su alumnado de la ESO y de investigar los efectos que producía en la convivencia cotidiana de las aulas, en la resolución de conflictos y cómo mejoraba el clima del centro y el rendimiento escolar.

Xavier Melgarejo, Psicólogo Educativo y Doctor en Pedagogía

Xavier Melgarejo, Psicólogo Educativo y Doctor en Pedagogía

 

           Fue varias veces a Finlandia e investigó con pasión  y sin ayuda económica de nadie, tal y como suele ocurrir en este país donde apenas se reconoce y apoya la investigación, menos aún la investigación en las ciencias sociales.

Entrega de la Medalla de Caballero de la Rosa Blanca al Dr. Xavier Melgarejo por parte el embajador de Finlandia en España en reconocimiento a su trabajo y conocimiento sobre el modelo educativo finlandés.

Entrega de la Medalla de Caballero de la Rosa Blanca al Dr. Xavier Melgarejo por parte el embajador de Finlandia en España, Roberto Tanzi-Albi, en reconocimiento  a su profundo conocimiento  y difusión del modelo educativo finlandés.

        Aún así, la clase política lo invitó a ir al Congreso de los Diputados a explicar las mejoras que se podían introducir en el sistema educativo español. Lo tuvieron casi un día entero esperando para darle brevemente la palabra en la Comisión de Educación y al final decirle “muy interesante lo que propone, y creemos que sería lo mejor para la Educación. Pero claro, comprenda que somos de partidos diferentes y no nos vamos a poner de acuerdo”. No tiró la toalla y siguió dando conferencias y divulgando su propuesta.

El Dr. Xavier Melgarejo con su alumnado del Colegio Claret (Barcelona).

El Dr. Xavier Melgarejo con algunos de sus estudiantes del Colegio Claret (Barcelona).

Y un día apareció en su cuerpo un cáncer terrible con el que luchó durante cinco años. Me emocionó su valor para afrontarlo, conocerlo y mirarlo de frente junto con su familia. En los momentos en los que estuvo bien, volvió a las aulas para contarle a su alumnado lo que le estaba pasando. Me contó que hablar con estos adolescentes  fue de las experiencias más interesantes educativamente hablando de su vida. Descubrió que entre su alumnado había chicas y chicos que también tenían a sus padres enfermos, pero  estos no se atrevían a hablar con sus hijas e hijos de sus respectivas enfermedades. Su alumnado le contó que se  sentían solos y sin saber qué hacer o decir. El, les contó su experiencia con sus hijos y les animó a hablar con sus padres. A llorar juntos. A abrazarse y seguir juntos, mientras durara.

Transformar la adversidad del Dr. Xavier Melgarejo.

Transformar la adversidad del Dr. Xavier Melgarejo.

Pero no le bastó con sus clases y decidió explicar su vivencia del cáncer en otro libro que acabó unos días antes de fallecer, “Transformar la Adversidad” (Edt. Plataforma Educativa).

Xavier Melgarejo luchó hasta el final, fue amoroso con todos los que nos interesábamos por él, estuviéramos cerca o en la ultramar. Se convirtió en mejor psicólogo, mejor docente y mejor padre a través de su enfermedad. Su familia está muy orgullosa de él y de cómo decidió vivir y convivir hasta el final, especialmente con sus dos hijos pequeños que han participado de todo el proceso con naturalidad, viviendo todas las emociones y disfrutando de su padre hasta el último momento. Qué fuertes y sorprendentes son los niños si los dejamos participar de la vida y la muerte.

Ha dejado un legado intelectual, científico, educativo y emocional inestimable. Para mí es un héroe y un referente. Ojalá repercuta en la Educación y tengamos unas futuras generaciones mejor preparadas para la vida, tal y como él nos enseñó que es posible a través del ejemplo de Finlandia. Gracias, Xavier.

Entrega póstuma de la Cruz de S. Jordi a la familia del  Dr. Melgarejo

Entrega póstuma de la Cruz de S. Jordi a la familia del Dr. Melgarejo por parte del President de la Generalitat de Catalunya, Carles Puigdemont.

 

Decir no como una reafirmación, un derecho. Sin miedo. Sin explicaciones. Sin culpa.


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Te lo agradezco, pero no.

Así dice el estribillo de una canción de Alejandro Sanz de hace ya algún tiempo. El resto de la canción tiene cierta ambigüedad pero me gusta este estribillo. Es pegadizo y fácil de recordar porque es una fórmula muy sencilla para expresar algo mucho más complejo y profundo que en Psicología llamamos Asertividad.

La asertividad no acusa pero sí nos ayuda a defender nuestros derechos y expresar los sentimientos.

La asertividad no acusa pero sí nos ayuda a defender nuestros derechos y expresar los sentimientos.

¿Cuántas veces no les ha pasado que alguien del trabajo les pide un favor y es más cara dura que otra cosa? ¿…o que un familiar les hace un comentario con mala fe y no saben qué responder? Tal vez piensan: “un día le voy a decir cuatro cosas bien dichas”, pero parece que ese día nunca llega…

Somos seres sociales por definición y queremos relacionarnos bien pero cuando mancillan nuestros derechos, desprecian o ignoran nuestros sentimientos, sabemos que las cosas no van bien. Hay personas que apenas saben relacionarse, que se refugian en las redes sociales para no sentirse solas o en busca de amistad; a quienes  les piden los apuntes los frescos de la clase y no saben decir “No”; a quienes los excluyen de trabajos en equipo o que se adueñan de sus ideas y no las saben defender por temor al conflicto. A estas personas que se quedan cortas, inhibidas en las relaciones, hay que enseñarles Asertividad.

Pero también a las personas prepotentes y ofensivas que consideran que tienen más derechos que el resto. Que apabullan, ejercen control y poder sobre las demás porque saben que el resto no se sabe oponer. Son quienes pueden acabar haciendo bullying en los centros escolares y en la vida adulta, acosar o maltratar tanto en el ámbito laboral (mobbing) como en la familia. Es gente agresiva y también hay que enseñarles Asertividad.

La tentación de irse a los extremos: no digo nada (= Inhibición o Pasividad) o le parto la cara (=Agresividad). La boca la tenemos sobre todo para hablar: Defender con contundencia nuestras ideas y sentimientos y al mismo tiempo, respetar a la otra persona.

La tentación de irse a los extremos: no digo nada (= Inhibición o Pasividad) o le parto la cara (=Agresividad). La boca la tenemos sobre todo para hablar: Defender con contundencia nuestras ideas y sentimientos y al mismo tiempo, respetar a la otra persona.

La Asertividad se aprende desde la infancia y la vamos practicando a lo largo de la vida. No hay manual de uso, así que aprenderemos por imitación de alguien que se relaciona bien y por nuestros propios ensayos y errores.

 La Asertividad es una reafirmación de la persona, por tanto,  es la capacidad de decir o hacer lo que creemos honestamente que es lo más correcto pero sin faltar al respeto. La Asertividad exige escucha, respeto, valentía y también un sentido ético que nos ayude a distinguir lo injusto de lo justo; empatía hacia la otra persona para que nos lleve al principio de “tratar a los demás como me gustaría que me trataran a mí”. La Asertividad no genera otro problema mayor en la convivencia: lo soluciona.

La Asertividad se puede enseñar en cualquier momento de la vida. En una hipotética Lección 1, iría la canción:”Te lo agradezco, pero no”. Porque un No es siempre un No. No es un “vale, bueno, a lo mejor, tal vez…” Tampoco es un “bueno  i insistes, cambiaré de opinión”, No. Un No, es No. Y no conlleva necesariamente una explicación. Es la palabra básica de la Asertividad: para cuando nos piden algo que no queremos hacer como tomar drogas, mantener relaciones sexuales no consentidas, hacerle el trabajo a otra persona  o responder a una pregunta íntima, etc…

Aprender a decir No es el primer paso de la Asertividad. Decir no, sin miedo y sin culpa y en muchas ocasiones, sin explicaciones.

Aprender a decir No es el primer paso de la Asertividad. Decir no, sin miedo y sin culpa y en muchas ocasiones, sin explicaciones.

Pensemos por un momento, ¿a qué cosas y personas diríamos  “te lo agradezco, pero No? O, también, “lo siento mucho, pero No”? Tenerlo pensado y practicado en casa nos ayudará a vivir nuestra vida, nuestro trabajo y relaciones de mejor manera. ¿Lo intentamos?

Y sí, aquí está el video de Alejandro Sanz, Te lo agradezco, pero no … Que curiositos que somos los humanos…


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INGREDIENTES DEL BUEN AMOR

Ahora que ya estamos en modo vida cotidiana, retomamos nuestros encuentros con la palabra escrita y hoy nos centraremos en las características que definen a los buenos amores. Sea el tipo de amor que sea; hacia uno mismo, hacia nuestros padres, hacia las amistades, hacia los hijos e hijas, hacia la pareja… Si duele, es mal amor. No es amor verdadero por muy intenso que lo sintamos. Es dependencia y no nos hará felices.

Erich Fromm, uno de los grandes psicólogos del s. XX en su sencillo y profundo libro “El arte de amar” ya nos dejó las principales pistas para saber si somos mal o bien queridos. Posteriormente, nuestro propio trabajo educativo y terapéutico nos ha ido dando nuevos elementos acordes a la evolución de las relaciones interpersonales de nuestra centuria. Ya sea en la autoestima, el amor materno-filial, el amor fraterno (hacia hermanos y amistades) o el amor de pareja, todos los afectos tienen que entrar dentro de lo que llamamos  ética relacional.

Amar es cuidar a la otra persona y cuidarme a mí misma. Tener en cuenta cómo es la otra persona y buscar y procurar su bienestar y el mío. No se puede entender por cuidado la entrega absoluta hacia el otro y al mismo tiempo el abandono absoluto del yo.

Amar es reconocer la dignidad y ejercitar la libertad propia y ajena. Es el consentimiento: cualquier relación afectiva se ha de construir a partir de la conformidad, libremente decidida. No podemos imponer a nadie que nos ame, como no podemos obligar a nadie a que sea nuestra amiga. El buen amor respeta y acepta.

Amar es comunicación, es decir, poner en común con la otra persona sueños, ideas, propuestas, opiniones, experiencias, sentimientos etc…, con la palabra, los gestos, la sonrisa y la mirada. Comunicar requiere sentirnos escuchados y valorados y escuchar exige presencia física. No basta con una llamada de teléfono y mucho menos con un guasap por muy largo que sea. Se pierden los matices, los indicadores de la empatía, el doble sentido, la broma auténtica, la sinceridad de nuestro estado de ánimo etc… Y se gana en malos entendidos, en quedarte enganchada porque ves que está “en línea” y  que empieza a escribir pero borra…, y miras  una y otra vez esperando una respuesta que no llega. Tampoco permite la réplica elaborada pues simplifica el mensaje con unos machanguitos que aspiran simplonamente a transmitir la inmensidad de la afectividad humana. Ya hay parejas que se pelean, se reconcilian y se dejan por este medio. Qué pobreza.

Amar es igualdad entre dos personas: los mismos derechos y deberes, tratándose con justicia y equidad. Es también  empatía; decir o hacer a la otra persona lo que me gustaría que me dijeran o me hicieran a mí. Y para la empatía hace falta escuchar, conocer,  y comprender al otro, es decir, tener tiempo y paciencia. Las relaciones sólidas se construyen con los años, no con muchos  “me gusta” de cualquier red social.

Amar es dar y recibir bienestar (y si es una relación de pareja, placer). Un bienestar compartido, recíproco, querido y consentido. Amar nos produce satisfacción, alegría, plenitud.

Receta de la felicidad del filósofo E. Kant. http:juanimesaexposito.wordpress.com

Receta de la felicidad del filósofo E. Kant

Y por último, amar es asumir un compromiso con uno mismo y con la otra persona. La responsabilidad de comprometernos incluye  nuestra honestidad, respeto y lealtad. No es ético aceptar un compromiso para luego vivir en la doble moral. Amar es elegir y eso supone renunciar.

Así que para amar  bien  hay que aprender a hacerlo y sólo desde una verdadera educación afectivo-sexual, empezando desde la infancia, lo conseguiremos.


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Feliz entrada en el 2017

Me quedo con todo lo vivido en este casi finiquitado 2016. Lo bueno, lo regular, lo malo… todo me ha servido. Todo me ha ayudado. De todo he aprendido y disfrutado.

Agradezco a todas las personas que han pasado por mi consulta y que han confiado en mí para tratar de estar mejor consigo mismas,   con sus parejas, con sus ex-parejas, con sus familias, con su alumnado… Es impresionante todo lo que me aportan y me enseñan sobre el misterio del ser humano. Es infinito.

Agradezco el conocer a nuevas personas, nuevos proyectos, desarrollar nuevas aficiones.

Agradezco el sentirme querida y cuidada. Agradezco poder querer, educar y cuidar a otras personas.

felicitacion-2016

Agradezco a mi cuerpo por sostenerme y aguantarme. Agradezco su salud y observo de forma  curiosa, su avance  lento e irreversible hacia la oxidación. Me observo como si fuera una científica de la vida, cada mañana, cuando me miro en el espejo. Envejecer hace pensar mucho; en el sentido de la vida y en su inevitable compañera, la muerte.

Agradezco el estar viva, sentirme viva y acompañada.

Les deseo lo mismo que quiero para mí y los míos. Pero también seamos generosos y compartamos lo que tenemos y lo que somos para ayudar a que este mundo sea un lugar donde vivir con alegría, dignidad y libertad… al menos hasta donde nos llegue la mirada.

 


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Felices Fiestas 2016

Cada año llegamos a esta época navideña con ganas de compartir amistades, regalos y comidas. Pero no siempre es fácil. La Navidad refleja y hace aflorar la realidad de las relaciones que tenemos a lo largo de año. Con algunas personas ya no nos vemos, con otras nos hemos enfadado, con otras sólo hay compromisos sociales (aparentar la ”happy family”) y otras personas ya no están en este planeta y llevamos una pena dentro, difícil de disimular. Cuando hay peques en la familia se lleva mejor porque nos ayuda a sacar nuestra niña o niño interior y es fácil, incluso natural, ponernos alegres, ilusionarnos con los juguetes y cantar villancicos… Es la magia de creer que lo imposible es posible y que todo se puede conseguir: llenarnos de buenos deseos para propios y extraños. Eso me gusta de la Navidad.

Resultado de imagen de papas jugando con sus hijos

 

En cambio, no me gusta el consumismo compulsivo, ni la hipocresía (por muy refinada que sea), ni el forzar encuentros con ciertas personas que ni nos van ni nos vienen, ni el gasto innecesario de luces navideñas.

Tratemos de vivir unas buenas fiestas no “porque toca” sino de verdad, de corazón, auténticas; con las personas que queremos. Juguemos con los críos que tengamos a nuestro alrededor, es el mejor regalo. Pensemos y compartamos qué le agradecemos a este 2016 que está a punto de terminar; qué ha tenido de divertido, de aprendizaje, de doloroso, qué nos ha aportado ahora que ya se acaba…Y minimicemos la falsedad, el qué dirán, el comprar por comprar, las prisas, los atascos, las malas formas, la masificación…

Ahórrense el felicitarme con un “enviar a todos” por guasap o email, no me dice nada. No los abro. No los contesto. Aunque se envíe con buena intención lo que siento es soledad. Las redes están muy bien para conectar, para conocer pero no para desarrollar las relaciones personales. La paradoja es que la gente recibe doscientos guasaps, cien me gustas y tiene mil amistades en  feisbuc y está cada vez más sola.

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Ya escribí mis postales navideñas de puño y letra, dirigidas a cada persona que quiero, dedicándole un momento real de mi vida, en la que le hablo de mí y de mis deseos de verdad para ella. Muy pocas personas las escriben hoy en día pero yo las que recibo las guardo como un tesoro. Me gusta abrir la carta, sorprenderme con lo que me escriben, reconocer su letra… Antes podíamos identificar la letra de cualquier persona  y ahora  si te descuidas ya desconocemos hasta la de nuestra pareja.

Soy una nostálgica de las relaciones de carne y hueso en cualquier época del año. Y me encanta. No renuncio a la calidad por la cantidad. No quiero dejar de mirar a los ojos y de abrazar…. ¿Y ustedes?

 

 

 

La Dra Juani Mesa Expósito en un momento de su charla "Inteligencia Emocional, Empatía y Autoestima". Más en https://juanimesaexposito.wordpress.com


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INTELIGENCIA EMOCIONAL, EMPATÍA Y AUTOESTIMA

El pasado viernes impartimos una charla en la librería cafetería El Libro en Blanco sobre “INTELIGENCIA EMOCIONAL, Y AUTOESTIMA” y a la que asistieron unas 60 personas. En un ambiente muy participativo y en algunos momentos incluso divertido, fuimos interaccionando con el público asistente que mostró mucho interés por al tema, hasta el punto de poder hacer una dinámica en pequeños grupos y luego, hacer una puesta en común.

La Dra Juani Mesa Expósito en un momento de su charla "Inteligencia Emocional, Empatía y Autoestima". Más en https://juanimesaexposito.wordpress.com

La Dra. Juani Mesa Expósito en un momento de su charla “Inteligencia Emocional, Empatía y Autoestima”. Más en https://juanimesaexposito.wordpress.com

De este trabajo colaborativo, al final, las y los asistentes compartieron las principales conclusiones e ideas que se llevaban de la hora y media de charla.  Como lo prometido es deuda, aquí se las pongo:

  1. Nuestro cerebro que al mismo tiempo es nuestra mente, sigue siendo un misterio, un gran desconocido al que cada día le descubrimos un secreto y nos fascina aún más.
  2. Las emociones son reacciones o respuestas básicas que se pueden activar en cualquier momento y situación. Nos adaptan al medio y las circunstancias.
  3. Las emociones son universales en todos los seres humanos, aunque cada persona las vive como una experiencia única y en la que cada cultura “interpreta” a unas como adecuadas y a otras
  4. Todas las emociones son legítimas; tenemos derecho a sentirlas y expresarlas tanto si somos mujeres como varones. Culturalmente nos han sido negadas ciertas emociones básicas en función de si somos niñas o niños: no podemos educar hoy en día con esta discriminación y llevando al sufrimiento a la siguiente generación de mujeres y varones.
  5. Las emociones se expresan en nuestro cuerpo: tenemos que atender a esta expresión emocional y cuidarlo: construir un buen entorno físico (agradable, confortable), no tragarnos lo que sentimos y atender a lo que nos dice el nudo en el estómago, en la garganta, los nervios, las contracturas, el insomnio, la inapetencia/gula, etc.
Otro momento de la charla "Inteligencia Emocional, empatía y Autoestima" impartido por la Dra. en Psicología Juani Mesa Expósito.

Otro momento de la charla “Inteligencia Emocional, Empatía y Autoestima” impartido por la Dra. en Psicología Juani Mesa Expósito.

6. Se puede aprender a identificar, expresar y gestionar (regular) las emociones y los sentimientos.

7. Los pensamientos mantienen nuestros sentimientos; hay que identificarlos y atenderlos ¿son realistas o catastrofistas? ¿nos amargan la vida o nos ayudan a afrontarla y a buscar el bienestar?

8. Tenemos capacidad para sentir, pensar y decidir. Las tres capacidades son importantísimas y están totalmente conectadas unas con otras. No descuidemos el pensar porque esté de moda el sentir; ambas forman parte de la gran habilidad que es decidir y decidir bien: trabajémoslas!

9. La empatía verdadera tiene tres niveles: comprender al otro, sentir con el otro y actuar como si fuéramos el otro, o cómo nos gustaría que actuaran con nosotras o con nosotros mismos si estuviéramos en su lugar.

10. Al usar la empatía no nos volvemos más débiles sino más comprensivos, pues con la empatía podemos llegar a acuerdos con la otra persona y dejar de discutir orgullosamente.

Ponernos en la piel de la otra persona, o caminar un rato con sus pasos como dice el antiguo proverbio, ayuda a entrenar la Empatía. Las neuronas espejo, son las que lo hacen posible en nuestro cerebro. Dra. Juani Mesa Expósito

Ponernos en la piel de la otra persona, o caminar un rato con sus pasos como dice el antiguo proverbio, ayuda a entrenar la Empatía. Las neuronas espejo, son las que lo hacen posible en nuestro cerebro. Dra. Juani Mesa Expósito

11. Al usar los 3 niveles de la empatía, al llegar al tercero, el comportamental, no se trata de dar consejos; se trata de preguntar ¿Qué puedo hacer por ti?¿En qué te puedo ayudar? La mayoría de las veces lo que necesitamos de los demás es que nos escuchen y se interesen por nuestro bienestar.

12. La empatía promueve la asertividad, la compasión, el respeto y el comportamiento prosocial o altruismo.

13. La empatía es el mayor inhibidor de la violencia.

14.La persona inteligente emocionalmente además de empática es una persona que tiene una escala de valores éticos que le dan sentido a su vida.

15.Los valores éticos tenemos que aplicarlos, en primer lugar hacia nosotras y nosotros mismos y luego hacia los demás: respeto, justicia, libertad, dignidad, igualdad, tolerancia, responsabilidad, compromiso, confianza, amor, valentía, perseverancia, profesionalidad, honestidad, etc…

Una persona con Inteligencia Emocional y sin unos valores éticos, es una persona muy peligros para sí misma y para los demás. Dra. Juani Mesa Expósito

Una persona con Inteligencia Emocional y sin unos valores éticos, es una persona muy peligrosa para sí misma y para los demás. Dra. Juani Mesa Expósito

16. Los valores personales nos permiten estar atentas y atentos a las siguientes cuestiones para vivir con coherencia: ¿Cómo tengo ordenados  estos valores éticos en este momento de mi vida? ¿Cuáles son los prioritarios, de verdad, a los que dedico mi tiempo y mi esfuerzo en el día a día?

17. La persona inteligente emocionalmente tiene una sana autoestima; sabe quién es, qué es lo que quiere y se gusta como persona. ¿Te caes tan bien a ti misma o a ti mismo, que serías tu mejor amiga o amigo?

18. La persona con una sana autoestima se gusta a sí misma, reconociendo que hay aspectos de sí misma que debe mejorar, pero también sabiendo que tiene otros que son maravillosos; auténticas fortalezas personales que le dan el impulso para seguir adelante y luchar por sus sueños.

19. La autoestima es nuestro sistema inmunológico emocional; nos ayuda a afrontar los retos de la vida y a sentir que somos personas dignas de amar y ser amadas.

20. La inteligencia emocional y la social son dos piezas de un mismo puzzle que se enriquecen y alimentan la una de la otra, porque somos seres sociales y nos necesitamos para ser buenas personas y relacionarnos bien.

Todos estos aspectos los trabajamos en nuestro libro, Enseñar a los hijos a convivir de la Editorial Desclée (Bilbao).

En este libro trabajamos la Inteligencia Emocional , la empatía, la Educación en Valores, la Autoestima y la Asertividad, de manera sencilla y divertida. Se puede ser individualmente, con toda la familia o con grupos de familias.

En este libro trabajamos la Inteligencia Emocional , la Empatía, la Educación en Valores, la Autoestima y la Asertividad, de manera sencilla y divertida. Se puede utilizar individualmente, con toda la familia o con grupos de familias.

Este pequeño manual, es un guía muy práctica y amena para trabajar con grupos de madres, padres y abuelos ,(con uno mismo o en pareja), la inteligencia emocional, la empatía, la educación en valores, la autoestima y la asertividad. Cada sesión  explica de forma muy sencilla y trabaja cada uno de estos conceptos con juegos, reflexiones y películas que aconsejamos ver para luego debatir. Ser inteligente emocionalmente cuesta muy poco si tenemos voluntad y curiosidad para mejorar como personas, ¿se animan?

 

Para saber más, pueden contactar con la Dra. Juani Mesa Expósito en  siguiente el correo: ensenaraconvivir@gmail.com